Jesús le respondió: "Yo soy el Camino, la Verdad
y la Vida. Nadie va al Padre ni por mí"
Jn 14, 6
En la liturgia de hoy, escuchamos esta invitación de Jesús. El camino es una fantásitca metáfora de la vida, ya lo escribí en tiempo cuando hice referencia al Camino de Santiago.
Debo reconocer, que todavía me falta mucho para que Jesús sea el centro de mi vida, quiero seguir creciendo en el conocimiento de la humanidad de Jesucristo, seguir profundizando en su mensaje, en su forma de vivir, para ello me hacen falta momentos de oración, de contemplación en medio de la vida. Me está ayudando la lectura del libro Jesús, una aproximación histórica de José Antonio Pagola. Yo soy ajeno a las discusiones teológicas, pero a mí el Jesús que transmite en el libro me fascina, me invita a seguirlo dejándolo todo y a cambiar de vida. Ese fue el centro de su mensaje, la instauración del Reino de Dios que con Él comienza, la transformación de aquellos a los que llamaba, curaba y a los que transmitía la infinita misericordia de Dios. ¡¡Feliz camino que compartimos!!